Estoy en ese extremo de no retorno, entre donde puede helarse mi alma, donde el corazón late solo por supervivencia, miro atrás, el camino que he recorrido, con una bifurcación donde queda seguir con el corazón rojizo y no tan frío o el camino que ya antes he nombrado. Echar la vista tras de mi y ver a las personas que he herido, sufriendo yo por voluntad propia más que esos que me marcaron tanto, encontrándome las veces que han golpeado mi corazón, a veces con fuerza y otras con delicadeza. Mirando como si fuese una película, toda mi vida, en mis recuerdos, a los que logro alcanzar con fluidez, las veces que he sido golpeado y herido, defendiéndome como ha sido posible, las marcas de mi pasado que aun llevo en mi cuerpo en este mi presente. los prejuicios que aun tengo como clavos en mi cabeza aunque poco a poco asoman para caer, en la imperfección de un cuerpo que veo en el espejo todos los días y aunque parezca imposible en el que llego a creer.
Todos los días recuerdo un poco lo que mi cuerpo ha pasado, no es perfecto y lo han odiado hasta quienes deseaba en su momento que lo amaran, aunque sin resistencia intento esforzarme, aun con marcas, formas y problemas de piel, como la dermatitis, empiezo a no temerme, a no sentir miedo de que me vean tal y como soy.
A cada momento en el que hiero a alguien, de lo cual nunca he hecho con intención, solo pienso en atacarme de forma psicológica para ponerme en su lugar, hasta que esa persona no esté bien de nuevo no me atrevo a mejorar, cuando soy herido oculto como puedo mis mas grandes llantos, la cara a punto de caer en la rendición y lucho por levantarme con sangre y saña.
Sigo mirando por los demás, más que por mi, algún día llegará ese momento en el que podré mirar por mi, aunque hoy es el hoy en el que sigo siendo este idiota y si tengo que rendirme algún día.. dejaré en mi mapa marcada esta ruta, donde mi corazón se helará, hoy esta roto, pero no muerto, así que.., me toca caminar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario