Ya se puede quedar el cielo sin ángeles, ya puedo caminar por el infierno sin quemarme,
incluso encontraría una playa sin arena, adentrarme bajo una tempestad en calma,
acabar en una guerra sin batallas...
Mi desafío era entrar en la realidad y tu solo me distanciaste con tu sonrisa,
con la forma en la que me sacas de quicio,
toda mi cordura se marchó cuando entraste por la puerta de mi vida.
Me alejaste de la verdad de este mundo, me lanzaste una mirada,
una que llegó a quemar las cortinas que se disfrazaban de murallas,

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