Toda persona tiene su hueco en el mundo, solo hay que dejar de buscarlo y así es como llega a encontrárselo, nuestro hogar sucede de tres maneras, donde, cuando y quien, pueden cumplirse de uno a tres, pero aunque parezca cumplirse.., si no eres fiel a ti sacando tu verdadera identidad solo será una ilusión. Aprender a ser tu mismo, es fácil, si yo lo logro cualquiera lo hace, el tiempo no perdona y cae cada grano de arena sin paciencia, pero la espera va de tu parte aunque al tiempo le temas.
Los demonios existen, están dentro de todas las personas,
es imposible librarse de ellos, la solución es más simple,
ámalos, porque son parte de ti, porque eres tu,
son tus miedos, tu inseguridad, tus celos, sean muchos o pocos,
son tus complejos, son tus ganas de volver a querer,
son tus lágrimas queriendo aparecer,
vive con ellos, porque eso es vivir contigo,
y si debes tener miedo a algo.., que sea perder a alguien que te importa por tu culpa.
He vivido bastante, pero no lo suficiente, voy aprendiendo, una vez más, cosas que ya se, pero las aprendo mejor, aprendo a sentir amor, desde menos a más con paciencia, también la amistad, aprendo a conocer a los demás, me cuesta porque no soy de esas cosas, pero lo intento, así siendo yo mismo me conozco ante otros ojos, aprendo a cuidar lo que me llega a importar, desde una simple planta a una persona que me hace sentir genial, aprendo a vivir, porque la vida es un aprendizaje que solo acaba cuando uno muere, vive, vive aunque sea con miedos, siente, como si te quemas en el más oscuro abismo del infierno, lucha, lucha por lograr lo que deseas.
Una vez conocí a un chico, ese chico tenía un don,
aunque el solo encontraba una fría maldición, saber sentir el mundo, su fauna y su vida de verdad,
sentir sin estar en la posición del suceso, vivir sin ser la propia tierra que el caminaba,
desear, querer y amar con pura bondad y responsabilidad,
algo bello aunque os preguntaréis.. ¿Donde está lo maldito de esto?
Un humano que siente el mundo al verlo sufrir aunque encuentre su lugar,
su fauna, viendo como muchos se matan unos a otros,
como desaparecen especies por pura diversión humana,
viendo su vida, intentando llevarla bien con su entorno aunque el mundo sea así,
sentir empatía por personas que solo se acabarían aprovechando de él,
vivir en un mundo corrupto y devastado,
con falsos amores que su corazón, mente y cuerpo usaron,
pero claro, el chico se limpiaba la cara tras sus ocultos llantos,
y seguía caminando,
tenía una esperanza, que tarde o temprano sucedería algo bueno igual que sucede lo malo,
confiaba en que el mundo era un buen lugar para el para vivir, para crecer, para aprender,
que aunque no pudiese hacer nada ante miles de actos al menos podría actuar para los que de verdad le importaran, que lucharía por eso, sin pedir a cambio, que aparecería seguro alguien que más que usar sus sentimientos, sus pensamientos y sus ganas.., conviviese con ellos de la mano, alma con alma.
Conozco bien a ese muchacho, ese muchacho soy yo, no me he rendido para vivir,
han sucedido un sin fin de cosas, sucesos, momentos, sorpresas.., pero.., aquí sigo,
aprendiendo lecciones, luchando por mi, por quienes me importan, por quienes quiero,
y por supuesto por seguir siendo quien soy,
la meta en la vida es vivir y sobrevivir,
y yo no me pienso rendir.