martes, 10 de marzo de 2015

El espejo del alma que me reflejaba.

Eran tus ojos, llamando a la puerta de mi corazón ¿Quien será? Me pregunté a mi mismo una vez más- Mirando por la mirilla solo veía tus ojos, unas miradas que embrujaban, no por su color, ni forma, dulzura o pureza, simplemente porque reflejaban tu alma, la que deseaba la entrada a mi vera.
Decían tanto de ti tu forma de mirarme, las ganas de atravesar la puerta, llevando una llave sin dentellar, para demostrar que quieres entrar usando la cerradura, sin presionarme pero sin dejarme escapar, deseando abrazarme y mirarme de arriba a bajo con las mismas ganas que las de besar.
Como podría resistirme a un ángel como tu, si estoy por abrirte la puerta y dejarme amar.


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