martes, 27 de octubre de 2015

Una pared, eso es tu alma cuando te intentan herir.

He sido destruido, despedazado, manchado como un trapo y tirado, pero esas cosas no puedo usarlas de excusas para cerrar mi forma de ser, mis sentimientos o mis gestos, que por cada día, momento y suceso que me han herido he mejorado, me he hecho más fuerte, más resistente, listo para seguir esperando a alguien que de verdad merezca la pena, alguien con quien compartir momentos mejores que los anteriores que he compartido, y no pongo esos momentos como bajos, porque algunos fueron increíbles o inolvidables, mejor crear otros que a lo mejor logran superarlos, puede que si o puede que no, ahí estará el morbo.

Tu alma es como una pared, 
a la que le lanzan algunos días piedras y ladrillos,
lo gracioso de esto es que en el momento menos pensado viene alguien,  
y con ganas reconstruye lo que otros han demolido.  
Ya no quita el hecho de que eres un corazón roto,
puesto que fuiste herido,
pero los corazones rotos..
son los que mejores aman amigo.

Si hay que buscar excusas que sean que perdí la cuenta de tus lunares y debo volver a comenzar.

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