Tengo heridas que nadie ve, tengo heridas que nadie a visto, pero claro ¿Quien no las tiene? Son invisibles y las ocultamos muchas veces diciendo ´´estoy bien´´ cuando en realidad por dentro deseamos un abrazo, que nos entiendan, que comprendan nuestros errores y los perdonen.
Tenemos unas heridas que al mirarnos en el espejo solo nosotros las vemos y deseamos que alguien ame esas heridas, que esa imperfección se haga debilidad ante alguien, por eso muchos buscan a ese alguien, fuerzan a encontrar a dicha persona, pero mi consejo ante eso es simple, conoce gente, intenta ser gentil, bueno, sociable y amable, que seguro que esa persona aparece cuando menos la busques, alguien que tenga la misma sonrisa en la cama como en la calle, entre tus brazos o de la mano, algo así como el complemento ideal a nuestro corazón y parte de nuestras vidas.
Hoy en día en nuestra sociedad es muy difícil encontrar a personas que nos quieran de verdad, que se adapten con su forma de ser y actuar a la nuestra, porque ahora muchas personas buscan prototipos de pareja, siguen unas lineas de personalidad como si fuese la vida un guion y no se dan cuenta que es mas bonito mostrarse así mismo tal y como se es, si, que da miedo mostrarse y no gustar, pero no gustaremos siempre a todos y no siempre llevaremos razón en nuestros auténticos modales, pero oye la pregunta es sencilla: ¿No sería mejor intentarlo así? Yo he errado, yo no he llevado razón, yo he explotado y dicho cosas que me arrepiento, incluso actos, yo he perdido y he ganado, es más, todos lo hemos hecho y a todos nos queda por repetir y mejorar, porque nuestras heridas pueden ser bellas a ojos de alguien más en algún momento y nosotros ni lo sabemos.
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