Era una batalla campal, todos muertos, yo herido de gravedad, tus gritos asolaban el patio donde era difícil pisar sin mancharse de sangre de demasiadas batallas perdidas.
Fue con el inicio de tus gritos de socorro que me lancé batallando a sombras, figuras deformes y extrañas criaturas, no soy de acero, quedaba herido fuertemente al vencer. Subí las escaleras, mareado por la perdida de sangre, el dolor y el cansancio, pero al abrir la puerta en lo alto de la torre y ver la escena mas horrenda de mi vida, agarré con fuerza mi espada y no importaba que estuviese a punto de rendirme minutos antes, tus lagrimas.., tu lindo rostro apagado y frío ante un caballero que solo te provocaba el dolor. Espantado tras una feroz lucha solo podía abrazarte con fuerza y recordarte lo que vales, lo importante que eras para mi.
Cuando tus ojos iban a mostrar el brío de luz que me enamoraba a cada momento.. desperté, pero no tengo miedo ahora, ni dolor, ni lástima, porque ese sueño era la forma abstracta de como te defiendo día a día de quienes intentan herirte, de tus miedos, tus problemas y tus dolores, para acabar abrazándote cada noche, y entre algunos besos con una sonrisa.. desearte buenas noches mi amor

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